Saltar al contenido

Cómo controlar el tiempo de tus hijos con las pantallas

16/08/2019
tiempo-online-familia-beep

Vacaciones veraniegas. Mucho tiempo en familia. Y muchas actividades acuáticas y al aire libre. En algunos ratos, cuando los padres están con otros menesteres, los más pequeños están calmados enfrente de una pantalla, sea la de una tableta, un smartphone o un portátil.

Pero esos ratos muchas veces son extremadamente largos. Los niños están demasiado tiempo enganchados con juegos, con vídeos o con otras actividades online.

La mitad de los padres, preocupados por el exceso con las pantallas

Cerca de la mitad de los padres del Reino Unido muestran inquietud por la gran cantidad de tiempo que sus hijos pasan online, según un estudio de la fundación Internet Matters. En concreto, el 47% de los 2.022 padres entrevistados compartieron su preocupación por las muchas horas que sus vástagos pasan delante de una pantalla.

Internet Matters es una organización sin ánimo de lucro que ayuda a las familias a tener seguridad en internet.

El estudio, publicado a finales de 2018, arroja datos preocupantes. Así, cuatro de cada 10 padres entrevistados aseguran que el uso de tabletas y smartphones está afectando el sueño de sus hijos.

Otra de las desazones de los progenitores es que el consumo excesivo de pantallas lleva a sus hijos a tener un estilo de vida sedentario.

El sistema de salud público del Reino Unido, el NHS (National Health Service), ha advertido que los menores que pasan más tiempo online presentan más riesgo de desarrollar diabetes y de adquirir sobrepeso.

Por otro lado, Cancer Research UK ha avisado que los niños demasiado enganchados a tabletas y a móviles tienden a consumir más comida basura. ¿El motivo? Al pasar tantas horas frente a una pantalla, están más expuestos a la publicidad de alimentos no saludables.

Tras ese impacto publicitario, esos niños ejercen su capacidad de influencia en la composición de la cesta de la compra de sus progenitores.

Un problema más visible durante el verano

La adicción de los pequeños a las pantallas es un problema más visible durante las época vacacionales. En verano, este fenómeno reclama aún más la atención de los padres, porque los niños disponen de muchas semanas de tiempo libre.

Así las cosas, la mayoría de padres se preguntan sobre cuál es el equilibrio que deben fomentar entre tiempo online y tiempo de ocio dedicado a otras actividades (deporte, lectura, juego tradicional, etcétera)

Pros y contras

Smartphones, tabletas y smart TVs son dispositivos y equipos con muchos beneficios para los más pequeños de la casa. Los niños pueden divertirse, aprender, informarse y estar en contacto con los amigos. Siempre con una supervisión de los adultos, claro.

Ahora bien, los efectos secundarios también existen.

Disrupción del sueño

Los dispositivos pueden perjudicar el sueño y hacer que los niños estén despiertos cuando deberían estar ya en la cama, durmiendo.

Peor rendimiento escolar

El exceso de tiempo online puede llevar a que el niño o niña rinda menos en la escuela y a que descuide los deberes. En la época estival, unos meses en que tantos escolares tienen asignados cuadernos de verano, el abuso de pantallas puede hacer que esas tareas queden relegadas hasta bien entrado septiembre. Y, luego, todo son prisas.

Menos ejercicio físico y menos vida social

Las horas enfrente de una pantalla se detraen de otras actividades tradicionales de la etapa infantil y adolescente. Así, los niños más enganchados hacen mucho menos deporte y juegos de actividad física con sus amigos. Y, claro, se relacionan menos con los chicos y chicas de su edad. Socializan menos.

Contenidos no adecuados y presión social

Por supuesto, no podemos olvidarnos de la presión social que pueden ejercer los contenidos online sobre los más pequeños. Sobre aspecto físico, moda, estilo de vida y comportamiento.

Además, muchos de los contenidos pueden no ser adecuados. Y, en muchas interacciones digitales entre menores, hay riesgo de ciberacoso.

niños-tiempo-online

El tiempo online de los más pequeños: un difícil objeto de estudio

¿Qué dicen los trabajos de investigación científica sobre los efectos del tiempo online sobre los menores?

En los últimos años, se han realizado muchísimos estudios, pero ninguno de ellos ha sido concluyente. Se trata de una materia tan compleja como controvertida. Por ello, deberemos esperar a investigaciones más completas y sólidas.

Algunos de los estudios elaborados hasta ahora, se centran en los riesgos y se olvidan de los beneficios. Otros prestan más atención a la dimensión física, y dejan de lado los aspectos más emocionales.

Algunas conclusiones de los expertos

En el Reino Unido, una institución tan prestigiosa como el Royal College of Paediatrics and Child Health (RCPCH), ha alcanzado algunas conclusiones. Y lo ha hecho a través de una guía, disponible en inglés. Se trata de la guía The health impacts of screen time: a guide for clinicians and parents, cuyo pdf está disponible.

En este documento, el RCPCH asegura que la investigación es muy difícil de llevar a cabo en este ámbito. La razón es que el uso que niños y adolescentes hacen de las pantallas evoluciona con mucha rapidez.

Por otro lado, la literatura científica disponible tiende a poner el foco en el tiempo que niños y jóvenes destinan a ver la tele.

En todo caso, esta institución ha llegado a dos conclusiones:

Indicadores de obesidad

«Los niños que pasan más tiempo online tienden a seguir una dieta menos saludable, a ingerir más alimentos y a mostrar indicadores más pronunciados de obesidad».

Más síntomas depresivos

«Los niños que pasan más tiempo online, especialmente más de dos horas al día, tienen a tener más síntomas de depresión. Sin embargo, algunos estudios han descubierto que algo de tiempo frente a la pantalla es mejor para la salud mental que no tener ninguno».

tiempo-online-familia

La pregunta del millón: ¿Cuánto tiempo debería pasar el niño online?

No hay guías oficiales para padres que ayuden a dar respuesta a esta pregunta.

La Royal College of Paediatrics and Child Health (RCPCH) asegura que es incapaz de ofrecer una cantidad de tiempo aconsejable.

En lugar de eso, propone que las familias lleguen a un consenso sobre estos límites a partir de las necesidades de cada niño. Porque cada niño es un caso diferente. Y porque, al final, de lo que se trata es de tener sentido común.

Para ayudar a este propósito, la RCPCH ha creado un set de preguntas que pueden ayudar a fijar unas normas en el contexto familiar.

  • ¿Controláis el tiempo que la familia pasa frente a las pantallas?
  • ¿Interfiere el uso de las pantallas con los planes que queréis hacer en familia?
  • ¿Interfiere el uso de las pantallas con tus horas de sueño?
  • ¿Puedes controlar las comidas entre horas cuando estás frente a una pantalla?

Consejos

La fundación Internet Matters propone los siguientes consejos a los padres.

Dad ejemplo

Los niños emulan lo que los padres hacen. Como padres, aseguraos de que no estáis enganchados a una pantalla cada vez que vuestros hijos os ven.

Fijad un tiempo límite

Tenéis que fijar unos límites, que se pueden consensuar. Se trata de unos límites que también pueden ayudar a los miembros adultos de la familia.

Instalaos la aplicación Forest app, que permite que los niños hagan crecer un bosque a cambio de usar el teléfono solo durante el tiempo permitido.

Consensuad unas zonas libres de tabletas y smartphones

¿Para qué queréis el smartphone o la tableta en la piscina o en la playa? Los escenarios al aire libre característicos de las vacaciones estivales son la excusa perfecta para ser algo analógicos. ¿Por qué no llevar en la bolsa de baño una revista impresa o una novela en papel?

El comedor es un espacio de uso cotidiano, que empleáis durante todo el año, donde los dispositivos móviles no deberían tener cabida.

Si quitáis los móviles de la mesa de la comida, vais a ganar un tiempo familiar de alta calidad. Para charlar, para ponerse al día y para reir

Otra idea a tener en cuenta es mantener smartphones y tabletas bien alejados de los dormitorios. Así garantizáis que las horas de sueño son reparadoras.

Comentad las reglas en familia

Juntáos y llegar un acuerdo sobre el uso de pantallas y de plataformas online como Netflix. En ese debate es bueno decidir sobre cómo usar la tecnología. Otro interrogante a resolver en familia es sobre por qué y para qué usáis las pantallas.

Pasad tiempo online de calidad con vuestros hijos

Tus hijos van a pasar tiempo online, así que puedes intentar que esos ratos sean de más calidad y que les ofrezcan nuevos estímulos. Si el niño está enganchado siempre a un juego, ¿por qué no proponerle otros juegos que puedan ser de su interés?

Les puedes enseñar a tus hijos apps, sitios web y juegos. ¿Por qué no? Gracias a ese tiempo en común de calidad, puedes enseñarles contenidos y herramientas que les ayuden a aprender nuevas habilidades o les ayuden a explorar sus aficiones o a descubrir su identidad.